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miércoles, 6 de mayo de 2015

Cierro los ojos.

Cierro los ojos.
Me despierto sobresaltado, lo ultimo que recuerdo es unos bonitos ojos rojos, me levanto y hago todo lo que hago siempre, sigo la rutina, desayuno, voy a la universidad, estoy allí todas las horas, y vuelvo a casa, me pongo en mi ordenador y me tiro todo el día allí, me fumo un cigarrillo en el balcón para no dejar el olor a humo en el salón y me acuesto.
Cierro los ojos.
Me despierto con el mismo sobresalto que ayer lo único que recuerdo son unos ojos rojos.
Y la misma rutina de siempre.
Esta vez el cigarrillo me deja un regusto amargo, parecido a como huele, aunque al principio no te sabe nada, es como masticar el tallo de un trigo
Cierro los ojos.
El sueño otra vez.
¿Donde estoy? ¿Y que hago sin ropa?
O no estoy en el callejón que da a mi balcón, pero ¿Como he llegado aquí?
Subo a mi casa, por suerte nadie me ve.
Enciendo la tele.-Cosa rara, ya que nunca la enciendo, siempre ponen tonterías absurdas en la tele.-
-Ocho personas asesinadas brutalmente en New York, cerca de la Quinta avenida. Las victimas tienen entre 15 y 25 años-Dice el presentador de la tele-.
O no yo vivo a dos manzanas.
-La única pista que hay en estos asesinatos son dos circunferencias pequeñas en el lateral del cuello, la policía piensa que puede ser un asesino experimentado entre unos 18 y 25 años.-Sigue diciendo.-
Debo andar con cuidado, ya que tranquilamente podría ser alguien de mi entorno, y yo podría acabar muerto.
Apago la tele.
Hoy no voy a la universidad, voy a ver la tele. Enciendo la tele
Estoy fumando demasiado, yo fumo para tranquilizarme, pero hoy no me tranquiliza.
Ya es de noche, me voy a la cama
Cierro los ojos.
Es como si alguien me estuviese controlando, pero voy conscientemente.
Estoy en casa de alguien que no conozco, me dirijo hacia esa persona, esta llorando, me voy a su cuello y clavo mis largos colmillos en su pequeño cuello, noto como se clavan poco a poco, la sangre empieza a entrar en mi boca , dejando ese sabor metalizado que tanto me gusta, pero esta vez es mas, esta vez es dulce, es una sangre distinta, es tan dulce que siento hasta su aroma, el olor de esta sangre es genial, es un olor dulzón y a la vez metalizado, es un olor que todo el mundo debería sentir alguna vez.
Me voy a mi casa, me voy ami cama, esta persona me a dejado cansado, pero recuerdo su frió cuerpo tirado en el suelo, pero no solo tenia las dos heridas de mis colmillos, si no también una par de heridas graves, tenia un brazo retorcido, estaba en una postura rara, mientras bebía su sangre seguro que se lo he hecho inconscientemente.
Estoy en mi cuarto, me voy a acostar, ya amanece, me miro en el espejo, y veo  mis ojos de un color rojo precioso.
Me despierto.
Otra vez ese sueño con los ojos rojos al final, me siento bastante mal, es como si yo no fuese yo, es como si fuese otra persona dentro de mi, creo que este sueño no es un sueño, hoy tampoco voy a ir a la universidad, me encuentro bastante mal, y voy adormir un poco mas.
Cierro los ojos.
Puff me encuentro bastante mal, es como si la sangre que bebí anoche estuviese envenenada, creo que el dulce sabor de la muerte entró en mi boca haciendo, me ilusionara con una falsa esperanza de enriquecimiento, cuando en verdad era simplemente una verdadera esperanza de perdida, de perdida de mi vida, creo que me estoy muriendo gracias a esa rica sangre.
Aun noto el dulce sabor de esa sangre, cierro los ojos, y todo mi yo se va de este cuerpo, me abandona cada parte de mi cuerpo esta vacío.
Estoy sentado en el sofá, veo mi cuerpo tirado en la cama, hay personas que han venido y me han llevado al hospital, o eso creo, ya que estaba muerto tirado en la cama.
La tele aun está encendida, hay una foto mía en la tele.
-James Absol, encontrado en su casa muerto, infectado por Leptospirosis, una enfermedad normalmente leve, pero en este caso por desgracia mortal.
Yo ya sabia que estaba muerto, ahora ano se que hacer, tengo una luz blanca ami lado, pero una luz negra a mi otro lado.
No se a cual entrar, pero supongo que la gente suele ir a la blanca, ya que es la que mas tranquilidad y calidez desprende.
Me levanto, y me dirijo a la luz blanca, pero la luz negra también me llama, me quedo en medio, y decido ir al frente, me quedo aquí no iré ni al cielo ni al infiero, simplemente estaré aquí para ver pasar siempre al mundo.
Ahora simplemente cierro los ojos y veo el mundo tal y como es.


















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