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viernes, 15 de enero de 2016

362 Historias de Amor. 3.0

Fuego Eterno.
Los verdaderos demonios estamos condenados a fuego eterno, por algo que hicimos en el pasado cuando eramos humano pero en mi caso fue cuando era ángel. Ja, vida después de la muerte, me río de eso, de los ángeles están mas ocupados que los demonios, lo nuestro es mas fácil que lo de ellos, ellos tienen que reparar lo que nosotros hacemos, así que lo que de verdad creo es que el verdadero infierno es el cielo, y el verdadero paraíso es el infierno. Lo único malo que tiene estar aquí es que te aburres, al menos en el cielo hacen cosas distintas, no todos los demonios hacemos cosas malas, aunque no me debería incluir, yo antes era un ángel, de hecho aun conservo mis alas, hay quien me llama ángel, hay quien me llama dios, todos me llaman de distintas formas, tengo muchos nombres, pero el mas conocido es CUPIDO Si, yo soy Cupido, el antiguo ángel, dios o como me quisieses llamar, ¿Que que hago en el infierno? Es algo lioso de contar, me acusan de muchas cosas, pero de ninguna soy verdaderamente culpable, la gente me reclama, y después me odia:
-Oh Cupido, haz que me enamore-Dicen todos y todas, y después dicen-Cupido métete las flechas por donde mas accesible te sea.
Desde que me condenaron a fuego eterno el amor es creencia tabú, entre los ángeles.
Se que antes he dicho que yo no era culpable de lo que se me culpaban, pero ahí he mentido, supongo que se me están pegando las malas costumbres, solo soy culpable de una de ellas, de enamorarme de un demonio mientras era ángel
Digamos que mi situación ahora es tal que ella me tiene atrapado contra las cuerdas, pero yo no trato de escaparme.
Todo empezó un día que estaba dibujando en un río que surgía de una nube. Entonces la vi a ella, tan bella como la mismísima diosa del amor, y tan ágil como el dios de la guerra.
Era mi tiempo libre, y ella lo único que hacia era mirar al horizonte, a si que me dispuse a dibujarla, sorprendente mente, conseguí acabar el boceto antes de que se pudiese ir, así que durante el resto del día me dedique ha retratarla tal y cual me acordaba de ella.
No nos volvimos a ver hasta que pasó un tiempo claro aunque debo aclarar, que no es un volvemos, ya que quien la observaba era yo., ella era un demonio, y yo un ángel, eramos seres totalmente distintos, no eramos compatibles, y por nada del mundo nos podíamos ver, excepto en la reunión de los consejos, que por desgracia un día llego, el consejo de ángeles y de demonios se tenían que reunir cada año para el tratado de paz que había que firmar, y yo fui unos de los cuales tuvo que asistir
Era lo malo de a ver llegado a mi puesto entre los ángeles, por eso tengo tantos nombres, debido a mi rango angelical.
Recuerdo aquel día, es el día que me condené, supongo que todo el mundo recordaría el día el cual inconscientemente se condenaría, aunque al se inconscientemente no se... bueno, dejo de liarme, era un día nublado, cada vez que venían los demonio era nublado, ellos nublaban el ambiente, hacían que la mas mínima tempestad fuese una brisa, comparada con lo que podían hacer, aunque para mi las tormentas son agradables, me agradaban los demonios, la verdad no entendí nunca el porque no nos podíamos ver ni por mi alto rango angelical.
Bueno, que me voy del tema.
La volví a ver aquel día de los consejos de demonios y ángeles, como iba diciendo había que firmar un tratado de paz, para no desatar la guerra entre unos y otros y la tierra quedase desolada, recuerdo como los ángeles sentados en la parte blanca de la sala, esperábamos a los demonios, que estarían en la parte oscura de la sala.
Cuando aparecieron ella entro la primera, tenia el cabello largo, y unas preciosas alas bastante llamativas, y unos ojos rojos, que te miraban y te absorbían, podías sentir como te miraba desde lejos, pero no venia con la típica expresión de asco que solían tener los demonios, su expresión era mas de añoranza, es como si ansiase quedarse aquí, fue fría y cortante, y de vez en cuando fijaba su mirada en mi, la cual yo notaba, le devolvía la mirada, y ella dejaba de mirar, todo muy de película.
Un ángel se enamora de una demonio, ¿Que hay mas de película que eso?
Durante toda la reunión iban miradas entre ella y yo, así que cuando acabo decidí seguirla, para saber el porque de sus miradas.
Acabó la reunión y la seguí, los demás demonios siguieron, su camino, debían volver, no se había firmado nada.
Me acerque a ella infringiendo la regla, regla la cual se rompía el día de los consejos...
-Hola ¿A que venían tus miradas hacía mi?
-Pues...

He pensado en seguirla en otra ocasión, así que chao, enrealidad me encantaria seguir pero son las 4:09 de la madrugada y es muy cansado todo...buenas noches que descanseis...

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